Hoy estabas ahí parado, mirándome con tus ojos de gatito mojado…pensaba en cuánto nos habíamos herido, y en lo bien que la habíamos pasado en nuestros mejores días…yo soñaba con quererte de nuevo, pero eras luz que escapaba de mis manos, no podía tocarte, ya no podía mentirte, y me hacías falta…
Nos fuimos a caminar y te llevaste tus cosas, me dijiste que no deje de recordarte, que todo iba a salir bien…
Estabas ahí parado, y luego te fuiste…
Rompimos un sueño más de nuestras vidas, y nos despedimos para siempre…
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