El conflicto que conflictúa mi mente es pensar bifocalmente,
feliz y triste al mismo tiempo, por mi suerte, por tu suerte.
Sí, está bien, confío en el designio, en EL, y qué hago mientras?
Lloro, río, y a veces creo que nada tiene sentido, sólo el sentir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario