martes, 17 de enero de 2012

De mi misma

Un montón de risas y exhaltaciones fueron presas llamadas por tu encanto. A su  vez, la calma invadía mi alma...qué era? ya no me enviciaba con nicotina, ni esperaba 3 minutos de humo para relajarme...
Ya no esperaba nada de nadie en realidad, salvo de mi misma

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